jueves, 24 de mayo de 2012

Pájaros

Pájaros, de papel, dibujados, plegados, con alas traslúcidas y apenas recortadas para vislumbrarles los vuelos. Pájaros negros, con cuerpos de tinta satinada y en un desliz de hermosura verlos degustar con parsimonia los gusanos dorados. Pájaros negros para recortarles las siluetas de ébano cuando el sol los mece por detrás y los eclipsa. Esos pájaros que el sol esconde de noche para hacerlos invisibles.

lunes, 7 de mayo de 2012

Leve

Flotar de a ratos, perder el peso de los pasos con su cadencia cansada. Andando, dejarte caer los equipajes atados al cuerpo en su estructura más terrena. Deslizarse casi al ras del suelo, en un vuelo apenas perceptible para no destrozar las hojas secas de los fresnos amarillos.

miércoles, 25 de abril de 2012

Frío

Entre el frío que empieza a trepar por las manos para hacer nido en el cuello te doblas para adentro para ver lo que no ves cuando miras al frente en primavera. Ovillarte en alguna concavidad entre el cuerpo y la almohada para soñarte largo y adivinar que quieren decirte los paisajes vacíos o las tazas.

domingo, 15 de abril de 2012

Abril

En todos los abriles se condensa el tiempo, un día entre muchos para saber como envejecen los abrazos. Una medida para sentirse como cambia uno en el mundo o como lo cambia a uno el mundo mientras pasa todo, o todo queda. Cómo se quedan abiertos los ojos o se cierran para hundirse en la ceguera. Un día entre muchos para saber cómo el tiempo pasa por dentro abriéndose en canal.

domingo, 1 de abril de 2012

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Querrías ser de algo más blando que vos mismo para darte una vuelta entera y verte el cuello despojado del tiempo y que los días sucedan en otro sitio. Querrías ser casi una cinta para atar tus contradicciones y no perderlas por ahí junto a los papelitos de caramelos. Querrías ver tu revés para hacerle una cartografía del relieve y de los nudos, porque costado te peina el viento o te azota el temporal. Por donde te sale el sol.

viernes, 30 de marzo de 2012

Otoño cotidiánico (sinestesia s/n)

Todavía no se han teñido las hojas de naranja, ni se vislumbra el oro en el aire pero los atardeceres son perfectos, el sol se te monta en los ojos sin cegarte, te pide despacito al oído que lo lleves a cococho a la plaza, a pasear un rato que ya ha estado demasiado tiempo colgado ahí arriba. El día se elonga hasta el anochecer y andas como espirituado queriendo asir el olor a canela de la estación dilecta, deslizándote en puntitas para que no se te escape nada, ni perturbar la hibernación de los pastos.

martes, 20 de marzo de 2012

High Definition

Una imagen te abraza, en realidad millones, millones de postales en una definición que hasta tus ojos ignoran. De pieles tersas solo tenes una vaga sensación en la punta de los dedos, el sentido más abatido de todos te empuja al olvido y casi no recorres cuerpos ajenos; la postal obra las veces de cuerpo y lo logra los días impares de casi todos los meses. La imagen desvanece la memoria que anida en tus otros sentidos, las sensaciones se pierden en el asalto suicida HD y la sangre estrolada se deforma hasta adquirir una realidad estroboscópica. Caerte y hacerte un raspón común y corriente te parece un error de protocolo, esa zona surcada de líneas paralelas y sanguinolentas y que duran un segundo te hacen sentir un desplazado, un excluido del high definition mientras te sacudís la tierra del pantalón. Una cámara capaz de robarte el alma solo cuando sonreís, promueve la desaparición de los gestos concentrados, las caras de nada y los ojos perdidos en algún cuento o en el hastío más cotidiano del que sos capaz. La realidad se vuelve pornográfica, cuando precisa dosis superlativas de brutalidad para arrancarte del sopor. No concebís hallar al viento que te revuelve el pelo como placentero si una cámara no registra esa parte del aire. Sutil quiere suicidarse y la high definition le da su Smith&Wesson de 38 mm.

sábado, 11 de febrero de 2012

Bisagras

Segundos partidos, donde la historia se te quiebra en la bisagra que hace los pasados y los futuros. Una historia que te excede. Historias plurales llenas de encrucijadas, cortes, quebradas y alguna loma suave para ver la tarde o un balcón. Sentir en esos otros la extensión del paisaje, sentir lo que obra la omisión, la ceguera, la distancia y la locura. Sentir en esos otros, que la bisagra no tuerce el pasado pero si puede hacer crecer un puente blando para dar entorno a los días que no nacieron todavía.

domingo, 29 de enero de 2012

Sinestesia II


Querías durante ese rato ser parte del viento, la longitud en movimiento y extender los brazos con las manos hacia arriba para sentir las nubes grises.
No precipita; sucede, como suceden las horas. La nube gris se deposita como si fuera un pájaro que baja para comer.
Es la bruma.

jueves, 5 de enero de 2012

Días


Días cualquiera, días imprescindibles, días quebrados, días verdes, días y más días.
Los llevas de a montones, enrollados, en cajas, en paquetes, sueltos con la hora de la tarde de cara al viento.
Los llevas ordenados o revueltos; por azar, por contingencia, por ganas, por hastío.
Hay días pesados que te parten la espalda, hay días donde el cuerpo se te hace pez y sos leve.
Esos días te dejas flotar en el río para que a la hora de la tarde, el viento se haga azar.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Martillar

Una abstracción superlativa para perderte en los rincones hostiles, martillar a puño cerrado sobre las palabras rotas para absorber el significado en la sordina.
Los lugares se desfiguran paso a paso, no estas en ninguno.
Martillar a puño cerrado sobre las palabras rotas, de la rabia de habitar un idioma que ya no te contiene y desconoce los gestos. Tu lengua se transforma en una perfecta desconocida y hablas por la inercia del hábito vocal, por la inercia de ese placer pequeño de sentir la lengua mientra nombra y da espesura al día.
La luz del paladar ya no es la cúpula ojival del espacio intermedio que se inventa entre lo profano y lo divino.
Martillar a puño cerrado sobre las palabras rotas, para hacer protesta de este desperdicio.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Madriguera


Ovillarte tanto que te ves el dorso de las palabras por venir.
El gesto puede ser tu propia madriguera y ser ese lugar suspendido donde te metes queriendo entender algo no entendiendo nada.
Algún día el gesto es parte del aire, algún día abandonas la piel de zorro.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cadáver exquisito


Tu boca llena de dientes, guarda la sonrisa en el bolsillo; los motivos se mezclan con boletos viejos, con viajes urbanos que no llevan a ningún lado.
En la punta de los dedos hay papeles de textura diferente, palabras recortadas: ladrillo, naranja, ajonjolí, cinta, domus, promanteia.
La casualidad te deja las partes de un cadáver exquisito, la boca se olvida a si misma, la lengua se obnubila en su amnesia de cómo funcionar.
Las manos dicen ligando por fragmentos.
En la punta de los dedos, el hastío reconoce otra forma.
Te dejas decir.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Nada y Pessoa


Dice Pessoa en uno de sus poemas más precisos, “sentir es andar distraído” y querés hacer del cuerpo una ocasión de la experiencia.
En nada, pensar en nada y dejarte andar por los cordones, las veredas, las aristas del patio, el olor de la planta de incienso que se te pega a la piel.
Domesticarse, puede ser hacerse uno con la casa (domus) y vivirla y sentirla explayarse por esas paredes laxas, blancas, vacías, espaciosas.
Has pensando demasiado y sentido poco, bien vale hacer carne el verso de Pessoa y distraerte en la belleza imperceptible, en esa brisa sutil que te limpia de hastíos, el tiempo es este, así, de esta manera, de este modo y ningún otro. Hallas el sosiego por el lado menos improbable y ese es el regalo del día, una casa fragante de haberla andando tanto.
Agradecer el cuerpo ligero, liviano, leve, volador es una humana liturgia que te vuelve y te envuelve.

lunes, 31 de octubre de 2011

Nudos


Algunos días la sensación anclada en el cuerpo es la de estar tejidos, bordados, prendidos con botones en esa urdimbre más vasta.
Sentipensar la acción que construye la trama y en la manta acontece el abrigo.
Hay un día, justo antes del solsticio que se abrigan con la manta al revés para ver y comprender ese revés lleno de nudos.
En esa imperfección inevitable están agazapadas las razones del dibujo.

jueves, 27 de octubre de 2011

Pozos


Hay días extraños donde te duele lo partido, te pareciera sentir esos retazos amputados que se superponen con los años.
Superponiendo ausencias, se vuelve honda la nada y sos por momentos el pozo ciego donde se consuma el paréntesis silencioso que prescinde del mundo, queriéndolo entender en una acción opuesta y circular.
Al final del pozo ciego, en la cama de arena, en la penumbra obligatoria ocurre el prodigio donde oís el arrullo de tu río, la cadencia que emerge del cauce y el ritmo de las piedras afiladas en contrapunto con las piedras pulidas. Un pulso salido del viento que agita la superficie.
Podrías retener esa postal en el revés de las pupilas, para emerger el impulso del salto viene del arrullo, del ritmo, del pulso no de la imagen estática.
¿Cómo se hace? El fondo de arena no dice nada, calla y espera. Sentadito como indio haces tu parte.

lunes, 17 de octubre de 2011

aire


Había que interpretar los signos de los días.
Cerrás los ojos porque no se trata de ver sino de oler el aire, de que el hábitat se te meta debajo de la piel y lo ocupe todo.
Dedicas al silencio el cuerpo entero para oír ese arrullo casi inaudible que reverbera.
Te quedás así, queriendo sentir tus palabras abrirse en el llano.

sábado, 15 de octubre de 2011

sordina


Ocupar otro cuerpo, habitar otra memoria, tocar las aristas del mundo con manos prestadas.
Ligar los pies a terreno firme para no salir corriendo a campo traviesa como los animales enloquecidos bajo el cielo gris del vendaval.
Ese cono silencioso antes del estrépito, ese cuadrangular pasto del sosiego que dura por fragmentos. El cono de sordina quebrado, interrumpido, abierto en dos. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Lluvia (verde sobre verde)


Un bosque líquido bajo esa tormenta tan oportuna.
Se te cae el cielo encima y sin oponer resistencia te dejas lavar de hastíos, te dejas vaciar de días viejos. Las manos estiradas al costado del cuerpo y la lluvia hace ese último recorrido descolgándose de los dedos.
Te dejas andar así, caminando sin prisa mientras el agua prolifera de verdes, los multiplica y los amplifica. El bosque resuena y te atraviesa.
Verde sobre verde, no hay mucho mas que eso ni que esto.

jueves, 6 de octubre de 2011

Puentes


Una grieta ínfima para inventar los puentes.
El puente-túnel donde se caen los crecimientos degenerados que ofician de apéndices inservibles.
El paso estrecho entre esa oscuridad necesaria para entender qué de sagrado tiene la noche en su vigilia y su insomnio; entender qué de prístino tiene un día nuevo del que no se sabe más que hay horas por desgajarse.
El puente-túnel para arribar al otro lado de la misma vida.
Dejarse aullar como los lobos, en ese tono agudo que hace eco de lo que deja atrás.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Postal


Los días en su premura se hacen de noche, y transcurren y se pierden y se enceguecen.
Te hallas en el camino de vuelta y ayer pareciera ser una ilusa postal que te regalaron en la calle. La postal del olvido y la memoria, todo mezclado, todo junto, yuxtapuesto, superpuesto, traspasado.
En la foto de tu revés, donde escribís la dedicatoria y tu dirección actual pareciera ser, en un soberano acto de demencia, error de protocolo.
Sabes de donde viniste y donde estas pero es inexplicable el azar que da forma a ese recorrido.
Es purita contingencia encontrarse para perderse o perdido del todo hallar algo.
Te sentas a ver como los días se hacen humo y dejan por cola de cometa una estela casi traslúcida.

martes, 4 de octubre de 2011

Garúa


Una garúa de esas necesarias, que no llega por hastío del cielo; un solo rayo de sol basta para un latigazo que nos parta en dos de punta a punta y lado a lado.
Secos, curtidos, quebrados.
El cansancio sabe de eso, de este usufructo de las veleidades del aire y la tierra que nos contiene, nos amansa, nos precipita y nos desgaja.
Sobre un campo, con el cuerpo milpartido, desmembrado; una tormenta leve nos reúne y nos amasa después de tanto tiempo, nos presentamos de nuevo como los desconocidos.

domingo, 2 de octubre de 2011

Sinestesia


Con los ojos cerrados como persianas bajas, se filtran las luces, los destellos de la medialuz y la mediasombra. Esa intuición de sol lejano, sol de oriente.
Traspasa esa línea de plata y engrosa el espesor con las horas, hasta sucederse un plano completo azul de Prusia y acontece la noche como un suceso inalterable e inamovible. Aquella noche el azul y un viento demasiado leve para llevar tal nombre, da una fina veladura y el plano se hace de un verde demasiado profundo que no retiene en su memoria las hojas de los árboles. Es otro verde y es otra la oscuridad que irradia si se deja ver, un matiz tornasol lo habita y uno ya no sabe nada más de este mundo o de otros.
Un verde profundo lamido de azul, cóncavo es el espectáculo mientras uno se queda sentado con las persianas bajas de los ojos, con un papel de arroz como párpado sustituto.
Noches así, debieran tomar nombre prestado y hacerse llamar obsidianas.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Intuición


En un soberano acto de nada, la intuición entra en escena, con los tules velados haciendo de lo imperceptible su identidad.
En la perdición, el velo se rasga hasta romperse y las voces entran en un cono de sordina y la nada oye a nada.
Con los signos perdidos, la identidad se hace una perfecta desconocida y se habitan espacios ajenos; desterrado de una sintaxis posible, las palabras ya no quieren decir nada y el mundo desaparece y uno hundido en el.
La intuición despliega su sentido oportuno, en el espacio abierto.
Ejercitar el espacio de resonancia puede ser razón de religar el sentido de los días.

jueves, 18 de agosto de 2011

formas 14


Quería encontrarle forma a la música y estuve así muchas horas y muchos días; hay algo que es pura sensación, inasible; la textura del aire se amplifica, resuena, sensiblemente cambia pero aún ahí, aún así no se puede retener recortada sobre un fondo blanco. Irrumpe y atraviesa la estancia del cuerpo, envuelve en algo que admite la palabra duración.
Acontece el silencio, uno puede recordar, tararear, cerrar los ojos, evocar.

No es lo mismo.

lunes, 8 de agosto de 2011

formas 13


Te dejas caer por alguna de las grietas con los oídos tapados y los ojos ciegos; las manos en los bolsillos para pasar y atravesar sin oponer resistencia.
No es quebrar la idea más brillante, sino pasar con una consistencia más ligera. Olvidar, olvidarte de todo y un poco más para deshacer las palabras y nombres; desarmar el entorno un día cualquiera.

sábado, 23 de julio de 2011

Formas 12


Había días que todas las formas me eran extrañas y ajenas, los árboles perdían la consistencia de su significado y eran apenas líneas de madera con unos crecimientos caprichosos; la vereda era una culebra que olvidó serpentear y quedó recta y tendida como un animal muerto en su propia llanura.
Hay días donde el mundo se desforma hasta lo incomprensible y todo es una bruma absurda que ignora las veleidades del viento.

sábado, 18 de junio de 2011

Formas 11


La forma nos acompaña mientras conjugamos los verbos de seguir siendo; ser los que éramos y en cálida sincronía dejarnos rehacer por las experiencias de estar con otros y cambiar.
La forma en días como hoy es blanda, tanto que se traslucen esas procesiones de hormiguitas en fila india, llevando historias y trayendo días.

jueves, 9 de junio de 2011

Formas 10


Un punto neural y una extensión horizontal.
De bocas en el descanso algo se escapa por la espalda y es imposible asir o percibir la forma que germina, la energía del día, la luz difusa o la sombra diáfana.
Depende como lo mires, de la forma sale lo informe y del cuerpo lo incorpóreo o viceversa, transversa.

¿Seremos lo que nos nace y se escapa, lo que queda tendido o retenido en el cuerpo o todo eso en una amalgama que traspasa y se abre paso?

lunes, 6 de junio de 2011

Formas 9


El frío y su sinuosa forma de envolver.
Hacerte regalo arropadito, como jugando a los niños envueltos atados con lana de alpaca.
Desenvolver las capas que cubren esa intimidad de a unos.

sábado, 4 de junio de 2011

Formas 8


La redondez de los ojos poco dice quizás de la forma del puente que se entabla sobre lo que vemos ahí fuera.
Los ojos no contienen en su perímetro las hondonadas del paisaje o de ese valle hecho de reuniones, abrazos y edad.
Puentes para ver, vernos, emerger de nuestra frontera y volver con una estrella de más.

jueves, 2 de junio de 2011

Formas 7


Aparecía una forma escurridiza, un contorno volátil, una frontera laxa e impalpable.
 ¿qué va y qué llega en estos estados?

lunes, 30 de mayo de 2011

Formas 6


Los días, las sumas de las tardes, las oblaciones nocturnas, nos inventan una forma que a veces creemos que ni siquiera nos pertenece; una forma o un modo aparecido por error.
Una extensión cóncava donde flota el aire sin mover nada, donde el viento ni llega, ni toca, ni provoca, ni precipita. Una concavidad tan liminar que las luces aterrizan sesgadas o cegadas; capa tras capa perdemos en la suma de las tardes y las oblaciones nocturnas la textura del mundo. 

sábado, 28 de mayo de 2011

Formas 5


Agua, líquidos, humedades.
Pequeños torrentes en y alrededor.
Líneas sinuosas y uno tan quietecito que pareciera que hasta somos capaces de transformarnos en piedras, re-hacernos en un acantilado de azares incomprensibles.
Correr por debajo, por encima, por alguno de nuestros múltiples lados.
¿si hacemos de nuestra forma el lecho, cómo ocurre el segundo donde nos hacemos extensión?

jueves, 26 de mayo de 2011

Formas 4 (y el tiempo)


 Había decidido hoy hacer querencia abajo del dintel de la puerta, retener la sensación del pasaje, la forma que se deshace en estela.
Un destello en la trayectoria, a veces luminosa, otras muy cerúleo.

¿cuál  es la forma del aire que se parece al olvido y lo envuelve?

sábado, 21 de mayo de 2011

Formas 3


El espacio se muestra diferente cuando se lo vive desde alguno de sus rincones quietos. En esta caja de zapatos las curvas se ausentan casi tan de prisa como las buenas intenciones.
La concavidad está en las manos más que en lo que recorre. Lo convexo quiebra el aire y lo reparte lado a lado, detrás, delante.

martes, 17 de mayo de 2011

Formas 2


En un soberano acto de nostalgia hurgué en los cuadernos de la escuela y encontré las casas con sus techos triangulares, con sus chimeneas foráneas. Encontré esas casas que en nada se parecen a la que uno vive, a esa forma vista desde adentro, esa estructura anodina que cubrimos primero de color y luego de memoria, de sensaciones hasta que casi se logra que lata a nuestro mismo pulso.
Recorrer las habitaciones, los dinteles, dejarse seducir por la comparsa de arañas con sus patas lineales, con su dibujo móvil sobre las paredes. 

domingo, 15 de mayo de 2011

Formas 1


Después de mucho tiempo miraba formas, miraba esos perímetros caprichosos que separan los objetos del mundo.
Recorrí con la punta de los dedos los bordes circulares de las tazas, de las asas. Lo longilíneo de las puertas y las hendiduras de los vasos. Anduve un rato largo perdida en las aristas de las cajas, de los libros.
Recorrer para habitar.

martes, 3 de mayo de 2011

Gong (25)

Andaba obnubilada mirando las luces del techo, las de la calle, las velas prendidas tanto por casualidad como las que se encienden queriendo alumbrar el más allá. Luces por todos lados, destellos; esas luminarias eran marcas entre los estados oscuros, eran estrella para orientarse entre la bruma.
Quise buscar la mía para bajar de esta habitación tan alta, de este lugar que al principio de los Gongs parecía la cofradía a donde van a dar los muertos o los casi muertos.
Saqué la cabeza para afuera, el dragón de papel me hizo un ademán extraño y desapareció, el viento estaba detenido y la ciudad se reproducía ahí abajo como siempre lo hizo, violando el tiempo o inventándolo. Me asomé por la otra ventana y vi aparecer un peldaño de la escalera, era el momento donde las palabras de la bitácora se hacían ciertas.
Inventar un ritual: dibujé un farol sobre el vidrio de la ventana y en las manos me esgrafié un fósforo.

Continué escribiendo en la bitácora, detrás de si uno deja marcas iridiscentes, constelaciones pegadas al mundo para ver una certeza en la distancia, un punto para dirigir la marcha y no importa por donde se dibuje la trayectoria. Andar.

sábado, 26 de marzo de 2011

Gong (24)

El tiempo pasa incluso aquí donde se metamorfosea a capricho y destello, incluso aquí donde se lo vive y se lo desvive, aún entre la memoria y los olvidos.
El tiempo pasa y llegan las lluvias como parte del ciclo y parte del ver es dejarse llevar en ese pequeño torrente gota a gota; que queden a los pies los arroyos de los días. Lavar la piel y las manos de la tierra seca de los viajes, del andar por las calles y las plazas, la tierra seca de cuando uno se ha detenido demasiado tiempo bajo el mismo sol.
Lloverá y cae la primera gotita de la garúa.

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Del blanco, al blanco tenue, al blanco tiza y al alba. Después los colores

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